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Unigine
Corp es una firma checo - rusa dedicada a
elaborar software de testeo para placas de video.
Decididos a hacer algo distinto, encararon la
construcción de un motor gráfico
propio que saliera a competir en el mercado de
licenciamiento de engines para videojuegos,
tal como ocurre con Unreal Engine, CryEngine,
SAGE o IW. Para promocionarlo definieron
la construcción de su propio videogame,
el que haría las veces de carta de presentación
del producto. El resultado final es Oil Rush,
un juego que combina elementos de estrategia y
tower defense, y que hace maravillas en 1
GB de espacio en disco.
En un futuro post apocaliptico
la Tierra habrá sido inundada por los mares,
y la gente vivirá en plataformas flotantes.
El petróleo domina el mundo, y se libran
feroces batallas por su posesión. El jugador
deberá explorar y capturar plataformas,
las que les proveerán de petróleo
- dinero -, o de distintos tipos de naves
(aviones, helicópteros, barcos de distinto
calado, etc), con las cuales irá formando
su ejército. A su vez, deberá construir
defensas para sus plataformas y mejorar el armamento
que utiliza... para lo cual precisa cuantiosas
existencias de oro negro.
Como puede verse, parece una
versión RTS de Waterworld.
El tema está en que el jugador no controla
directamente las acciones de sus tropas. Usted
elige la plataforma, se le indicará cuántas
tropas están estacionadas allí,
y decidirá si mandar el 25, 50 o 100% de
las mismas a una plataforma inexplorada o enemiga.
El resto del tiempo uno se la pasa sondeando el
árbol de tecnología para mejorar
las armas, y reponiendo las torres de defensas
destruidas por ataques enemigos.
El motor gráfico Unigine
es excepcional. No requiere una gran CPU ni una
gran placa de video, y posee efectos fantásticos,
más considerando que todo el juego pesa
menos de un GB. En menos de cinco minutos uno
aprende la mecánica del juego y ya se puede
lanzar a disputar partidas, sea de la campaña,
multiplayer o partida rápida personalizada.
Y la mecánica del juego es interesante.
Lo que le resta puntos a Oil
Rush es que una vez que se han tomado todas
las plataformas libres, el juego se transforma
en una tediosa guerra de recursos. Uno acumula
un ejército importante y lo lanza una y
otra vez contra una plataforma enemiga, a la vez
que utiliza su fortuna para lanzar incontables
bombas atómicas que arrasen las defensas
del perimetro a invadir. Para ello, abandona la
defensa de los pozos petroleros conquistados,
los cuales suelen caer en manos enemigas. Una
vez que uno conquista una plataforma - y consigue
sumar 4 unidades más a su ejército
- debe regresar a reconquistar los pozos perdidos,
acumular dinero y repetir el proceso con otra
plataforma enemiga.
El otro punto es que el engine
da signos de inestabilidad cuando hay demasiadas
unidades en pantalla. Uno debe grabar con frecuencia
la partida, como para liberar memoria, lo cual
no siempre evita que el juego se "cuelgue"
debido a bugs internos.
Oil Rush es una gran
presentación para el motor Unigine.
Lamentablemente le falta pulir la parte técnica
(o precisa varios patches), porque su inestabilidad
arruina la experiencia. Como ello suele ser pasajero,
sólo queda reprocharle a Unigine
su apuro por sacar al mercado algo que precisaba
una pulida más.
Disponible para Windows,
Linux y Playstation
Requisitos PC:
Mínimo:
- CPU: 2 GHz
- Memoria: 1 Gb
- GPU: NVIDIA GeForce
8600 / ATI Radeon HD2600 / Intel HD3000,
con 256 MB
- Tarjeta de sonido compatible
- Espacio en disco:
3 Gb
Recomendado:
- CPU: 2.5 GHz+ dual-core
- Memoria: 2 Gb
- GPU: NVIDIA GeForce
GTX 460 / ATI Radeon HD4850, con 512 MB
Sistema operativo:
Windows XP / Windows Vista / Windows 7 (32
y 64 bits)
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