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No hay nada más tonto, simple y satisfactorio que
jugar un FPS (un arcade en primera persona, basado
en puros disparos). Uno aprende 4 o 5 teclas, e inmediatamente
se hace con el juego. Además que muchos juegos
del género han conservado ciertos standares en
el control, lo cual lo hace accesibles a cualquiera.
Doom fue el primer juego masivo en el género,
aunque no el primero (lugar que le cabe a Castle
Wolfenstein). Simpleza y masividad de monstruos
en la modalidad single player, armas potentes
y masacre descontrolada. El género se fué
puliendo con la llegada de mejores gráficos y
avances tecnológicos, pero la mecánica
siempre fue similar. El tema es que uno después
de matar millones de criaturas (una y otra vez), siente
que el género puede aburrir. Sin duda, en un
día malo puede resultar catártico destrozar
a miles de criaturas o enemigos de carne y hueso, en
la soledad de su casa o conectado a Internet. Pero estas
verdaderas experiencias de realidad virtual parecerían
circunscriptas a matar, matar y matar. ¿Por
qué no explorar otras posibilidades?
El primer juego que intentó hacer algunas cosas
diferentes fue Sin. Al menos, no todo era matar,
sino que había misiones stealth, donde
uno debía escabullirse en un cuartel rodeado
de enemigos sin disparar un tiro. Hitman fue
otro título que intentó abordar a un género
- siempre requerido pero al borde de la saturación
- con otro punto de vista. Pero recién puede
hablarse de el nacimiento de un sub género con
la aparicion de los FPS tácticos, como
Delta Force, que transplantan bastante del espíritu
de un juego de estrategia a una modalidad caracterizada
por la inmediatez y el gatillo fácil.
La regla básica que diferencia a un FPS
táctico de un juego como Doom o Quake,
es que se mata con un disparo. No hay armaduras,
recupero de energía, armamento ilimitado o recargable,
armas futuristas o criaturas de otro mundo. Es un intento
de hacer un juego realista aunque, como sabemos, ningun
juego - si desea entretener - puede ser totalmente realista.
Ghost Recon es uno de los títulos más
destacados en el género de los FPS tácticos.
Viene con la rúbrica de Tom Clancy, un novelista
de espionaje conocidos por todos por títulos
como La Caza del Octubre Rojo, Juego de Patriotas
y toda la serie de novelas y films de Jack Ryan. De
entre sus novelas hay un operativo de la CIA
llamado John Clark, al cual usará como base para
desarrollar una serie de novelas, video juegos y próximamente
una película, conocidas como Rainbow Six.
Clark organiza un grupo de élite de comandos
para combatir el terrorismo y realizar las misiones
más difíciles de sabotaje, rescate y espionaje.
Ghost Recon es un spin off de esta serie.
Mientras que Rainbow Six se orienta al combate
urbano, Ghost Recon está dirigido al combate
rural. Hay ocasiones en que hay que entrar a edificios
y rastrillar habitaciones, o bien entablar combate de
esquina a esquina en pueblos. Pero usualmente uno debe
recorrer kilómetros a pie en largos paisajes
- desiertos, bosques, valles, llanuras, etc - antes
de llegar a las instancias de invadir alguna edificación.
Usualmente las partidas demoran de una a dos horas,
y el 70 % del tiempo es recorrer y explorar el territorio.
Y, por supuesto, tener escaramuzas aisladas con soldados
enemigos camuflados y escondidos en semejantes parajes.
Ghost Recon es básicamente una simulación
de juego multiplayer, como Battlefield
1942. Pero hasta ahí llegan las similitudes;
en Ghost Recon usted no puede manejar vehículos,
no puede recargar armamentos y, a diferencia de Battlefield
1942, sí puede controlar los bots
: los soldados que integran los pelotones del grupo
de tareas que usted organiza y dirige.
La mecánica es bastante más simple que
lo que explican otras reviews sobre el juego : usted
dirige un grupo de comandos y debe realizar operaciones
anti terroristas en Rusia. Usted recibe el detalle de
la misión, que consiste en acudir a una serie
de puntos designados y realizar tareas específicas
(demoler, secuestrar, robar o sabotear). Para llegar
a dichos objetivos debe cubrir enormes distancias a
pie, durante las cuales encontrará oposición.
Una vez recibido el informe y estudiado el mapa, usted
arma un grupo de seis comandos divididos en tres pelotones
de dos soldados. Usted elige a los comandos de acuerdo
a su especialidad, a la misión a cubrir y a la
oposición que espera : hay infantería
standard, soldados de fuego de apoyo, francotiradores
y expertos en demolición. Hay diferentes combos
de su armamento básico (ametralladoras + munición
extra, o ametralladoras + granadas, ametralladoras +
lanza cohetes, etc). Y una vez configurado al equipo,
se embarca en la misión propiamente dicha.
En la misión usted asume el control de uno de sus
comandos; puede optar por ninguno, y manejar los bots
desde un mapa táctico, asignando movimientos y
tácticas (stealth, responder al fuego enemigo
si es necesario, arrasar, etc). Si dirige a uno de los
soldados, su compañero lo sigue a sol y sombra.
Usted puede alternar con cualquier otro soldado en cualquier
momento (por ejemplo, en una encrucijada, pasar a controlar
directamente el francotirador del grupo). Dada la estupidez
artificial del juego (lamentablemente en cualquier género
que tenga componentes estratégicos es raro ver
unidades controladas por la computadora que realicen acciones
inteligentes), lo usual es que usted asuma al lider de
cada pelotón y mueva los tres pelotones manualmente
a lo largo del mapa. A pesar de la pobre IA, igualmente
las tropas que usted no controla pueden proveerle algun
soporte si se encuentra con el enemigo, pero usualmente
es como jugar un FPS tradicional con 6 vidas para
la misión (si un comando muere, usted asume el
control de otro de los supervivientes).
Cada soldado tiene armamento limitado, no puede recargar
municiones o tomar armas de soldados muertos (amigos
o enemigos), y puede posicionarse con cuerpo a tierra,
en cuclillas o totalmente de pie. El problema es que
cada vez que usted pasa a controlar otro pelotón,
inexplicablemente el pelotón que usted abandona
deja de estar echado y se pone en cuclillas, exponiéndose
a fuego enemigo. Un error grueso de programación
del juego que puede dar por tierra con complejas tácticas
que usted pretenda desarrollar.
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El control de los soldados es bastante sencillo. No es
un mar de teclas, pero sí unas cuantas, y resulta
fácil manejarlas en corto tiempo. Lo que lleva
algo más de tiempo es aprender la mecánica
del juego. Hay misiones que se dan en selvas enormes,
y a lo sumo dispone de un indicador central que le alerta
que hay un enemigo cerca, pero no le dice en donde. Muchas
veces deberá rodear con todos sus grupos a un área
hasta acertar donde hay un enemigo camuflado o, lo que
es peor, un franco tirador. Mientras que en las misiones
nocturnas, gracias a los anteojos infrarrojos es posible
distinguir los uniformes brillantes de los enemigos, en
misiones a pleno día es imposible distinguirlos
en medio de la maleza. Lo usual es correr agachado y tirarse
a tierra ni bien empiezan las balaceras o se activa el
sensor de proximidad. Y deslizarse cuerpo a tierra hasta
dar con el enemigo.
Esto podría parecer que Ghost Recon es,
como Delta Force, un paraíso de francotiradores.
No es tan así. Hay bastante escaramuzas en la
selva, los enemigos se comportan de modo bastante inteligente
y se refugian o acuden al lugar de la trifulca. La tasa
de mortalidad es bastante alta, si bien es cierto que
no hay ni tanto gore, ni largos combates (en
tiempo y número de enemigos) como Quake
o Unreal - por citar ejemplos típicos
del género -. Un combate en Ghost Recon quizás
dure un par de minutos, donde cada bala acertada es
una muerte segura, pero después de la escaramuza
encontrará una pila importante de cuerpos (amigos
y enemigos).
Ese sentido de la fatalidad del juego (un disparo mata)
obliga a que el jugador desarrolle tácticas de
combate similares a las que uno ve en las películas.
Un grupo reconoce, el otro apoya y el tercer acude a
dar el golpe final, o bien rodear un enemigo e irlo
socavando con ataques sorpresa desde distintos frentes.
Asediar un punto clave que debe ser tomado es uno de
los puntos altos del juego. El tema es que llegar a
esas instancias requiere mucha exploración y
cautela que se devora la mayoría del tiempo de
una partida.
Como FPS táctico, Ghost Recon
es una experiencia muy satisfactoria. Los gráficos
y la ambientación son muy buenos (no hay demasiados
sonidos, salvo los naturales de un bosque o el repique
de las armas, y en general transcurre casi en silencio)
y realmente sumergen al jugador en la experiencia. La
interfase es apropiada, aunque cuenta con un par de
gafes : no siempre el soft entiende las pulsaciones
de teclas de las ordenes, el menú propiamente
dicho no cuenta con el botón de recuperar partidas
(sí de salvar), si bien uno tiene teclas rápidas
para grabar y recuperar rápido (lo que es muy
frecuente en el juego, especialmente en misiones con
objetivos en múltiples frentes). Pero para aquellos
que están hartos de masacrar histéricamente
a lo Terminator, y buscan una opción pensante,
pausada y tranquila para un juego de acción,
Ghost Recon resulta en un juego altamente recomendable. |