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Ambos son las dos caras de una misma moneda. Y ambos han
hecho rentable a Google, quien se ha alzado con
más de 600 millones de dólares el año
pasado por su intermediación entre oferentes y
demandantes. El sistema de sindicación publicitaria
de Google parece prometer el oro y el moro en Internet,
y una manera rápida de que los webmasters conviertan
rentables a sus sitios. Pero, ¿es tan así?.
En esta nota veremos como funcionan en la práctica
ambos sistemas, los resultados que se obtienen y si
son tan rentables como dicen.
AdWords: el mundo al alcance de un click
AdWords es el programa publicitario de Google
que le ofrece que su aviso figure tanto en primeros
puestos de resultados del buscador (los llamados enlaces
patrocinados), así como sea publicado en sitios
web cuya temática esté relacionada con
lo que publicita.
El sistema funciona así : usted ingresa al programa
de AdWords e indica que va a contratar un aviso.
Este aviso puede figurar en los resultados de búsqueda
de Google (como enlace patrocinado) cuando los
usuarios buscan determinados términos. En un
principio esta es una solución alternativa para
aquellos sitios web que no han podido realizar un posicionamiento
web de determinados términos respecto a su sitio
- el caso más obvio es el de las páginas
de hosting, donde se libran guerras sin cuartel todos
los días -. Vale decir, si su página web
no figura en primeros lugares cuando uno busca un término
o una determinada combinación de palabras, el
único modo de figurar en la primera página
de resultados es contratando AdWords.
El tema es que toda la estrategia comercial de Google
está puesta con miras de este servicio. Todos
los caprichosos cambios de criterio del robot, base
de datos, posicionamiento, page rank, etc., están
pensados con el fin de hacer que las búsquedas
en Internet sean un mar revuelto y Google el único
pescador. Los webmasters suelen quemar sus neuronas
intentando descifrar métodos, palabras clave
de moda, estrategias SEO, etc. para pelear la punta
de resultados (vale decir, estar entre los primeros
10 a 20 resultados que arroja Google en cada
búsqueda, y que son los únicos que pueden
capturar visitas de la misma), cuando equivale a descifrar
qué contiene la Coca Cola por su sabor.
Lo cierto es que jamás se podrán descifrar
las políticas de Google, y el buscador
número 1 del mundo lo que pretende es obtener
dinero. Con cada Google Dance (cambios de criterios
del robot, cambios drásticos en las puntas de
páginas posicionadas en resultados y etcéteras
varios que se dan cada 3 - 4 meses), lo que hace el
buscador es sacudir la coctelera y subir (o bajar) su
magnánimo pulgar a determinada cantidad de sitios.
Los que hayan perdido posiciones pueden esperar a la
próxima Google Dance o bien, ingresar
en el programa AdWords.
La publicidad que hace AdWords es de texto,
y uno diseña el aviso publicitario. Google
da una mano al respecto, indicando las palabras claves
más comunes de acuerdo al sitio web que ud. desea
publicitar. La publicidad se abona por tarjeta de crédito,
y usted contrata una determinada cantidad de clicks.
En teoría esto es mucho más efectivo
que lo standard en publicidad en internet, que es contratar
banners por determinada cantidad de impresiones (vistas
de página). Aquí usted abona por gente
que haya hecho click en su aviso y haya visto su sitio
web. Los importes por click varían: la cotización
la pone el usuario y pueden ir por ejemplo desde los
6 centavos de dólar. Cuanto mejor pague ud. por
click, mayor será el puesto que Google
le otorgue en los resultados de los buscadores (ud.
generalmente compite con 4 o 5 sitios web patrocinados
en cada búsqueda). Lo mismo pasa con el mecanismo
de sindicación: su aviso también figurará
en páginas web de webmasters adheridos al programa
AdSense - quienes exhiben 4 o 5 avisos en cada
página de su sitio web, y estos están
relacionados con su temática -.
Pero el problema del programa es que los usuarios
suelen hacer click en cualquier cosa. En la reciente
edición de WebProNews, un especialista
de una consultora SEO hizo un curioso experimento para
demostrar la banalidad de los criterios del navegante
de internet. Durante 6 meses mostró un aviso
de AdWords a unos 259.000 visitantes que decía
simplemente "Inféctese aquí"
(y el link llevaba a un sitio web con extensión
.info, que usualmente contienen publicidad spyware
o directamente tienen virus embebidos en el código).
Y obtuvo más de 400 visitas.
Obviamente la página a la cual acudía el
visitante contenía un inofensivo gracias por
la visita, pero sirvió para demostrar la inefectividad
del programa. Vale decir, el navegante de internet hace
click en cualquier cosa - si uno pusiera un aviso de que
vende mercadería robada, o a malos precios o en
mal estado, igual habría gente que haría
click en el aviso -. Sin hablar de que esa clase de visitantes
se multiplica varias veces si usted publicita un producto
o servicio normal, con lo cual la mayoría de tráfico
obtenido es inservible.
La realidad es ésta: del tráfico que
obtenga su web - por buscadores o por AdWords
-, sólo el 5% se contactará con el propietario
de la web o hará consultas. Y de ese 5%, un porcentaje
muy menor son clientes potenciales potables.
AdSense: la mina de oro de internet
La contracara de AdWords es AdSense.
En este caso es un programa de sindicación de
publicidad pensado para los webmasters. Si posee un
sitio web, usted puede afiliarse al programa. Basta
con indicar la temática de su página para
que Google le dé un código html
para copiar y pegar en su sitio (aunque usted también
puede escoger publicar avisos de otras temáticas
en su página).
Una vez hecho esto, el webmaster se sienta a esperar
mientras amasa su fortuna. Google le paga al
webmaster unos centavos de dólar (es la diferencia
que hace entre el pago por click de AdWords y
la menor cotización del click abonado al dueño
de la página). Tal como AdWords, AdSense
dispone de un panel de control en el cual los usuarios
pueden seguir el avance de la campaña (clicks
recibidos, dinero acumulado). Google recién
abona cuando usted acumula unos u$s 100.- en su cuenta,
remitiéndole un cheque.
El 90% de los sitios web de internet prácticamente
se ha plegado a AdSense. En un principio es una
fuente pasiva de ingresos, aunque ya han salido los
oportunistas de turno para intentar explotar (y degenerar)
al programa. Desde libros y cursos sobre cuáles
son los mejores avisos (y más rentables) para
instalar en los sitios, hasta programas (bots)
para generar clicks automáticos. Google
lleva un estricto control de las IPs de los navegantes
que hacen click sobre los avisos, de modo de que si
usted se pasa una tarde clickeando sobre la publicidad
instalada en su sitio será lisa y llanamente
baneado (despedido) del programa. Salvo que
ud genere un tour sobre cientos de cibercafés
y le pida a todos sus amigos con internet que hagan
click en sus avisos (una sola vez), no hay otro modo
de trampear a AdSense.
Los cheques de AdSense llegan directo de EE.UU.
y en dólares. El pago es real, hay numerosos
registros de webmasters que recibieron y cobraron los
cheques de Google. En Argentina estos cheques pueden
ser cambiados en Casas de Cambio, aunque por supuesto
el establecimiento cobra una comisión y, en ciertos
casos le exige una factura.
El tema está en la efectividad como fuente
de ingresos. En general, es floja. En promedio Google
abona 5 centavos de dolar por click, aunque por meses
los importes son menores. Para que una web tenga
relativo éxito con AdSense, debería generar
como mínimo unas 5000 page views por día
(unos 2.500 visitantes diarios únicos aprox).
Con ello puede generar cerca de 100 clicks diarios,
lo que puede dar un valor cercano a los 4 dolares por
día de ganancia. Por supuesto los valores varían
tanto del click, como depende de la efectividad de los
avisos contratados (los avisos en español suelen
pagar poco en comparación a los que están
en idioma inglés que son mejor cotizados - pero
difícilmente un navegante de habla inglesa visite
su página en castellano para hacer click en un
aviso -). Todo esto para generar 100 dolares por mes.
¿Es efectivo AdSense?. Puede generar
algún dinero, pero tampoco demasiado. El webmaster
debe evaluar si saturar de publicidad un sitio web le
sirve para generar ingresos (y no espantar visitantes).
Sitios gigantes como reconocidos diarios lo incluyen.
Todo es cuestión de probar y, como ocurre
en internet en estos últimos tiempos, los sitios
especializados (los nichos) pueden resultar mejor preparados
para este tipo de campañas. Sobre el resto,
el tiempo dirá si se trata de una pérdida
de tiempo, o si la fragmentación del mercado
será tan grande (tanta cantidad de páginas
con avisos) que sólo Google salga beneficiado
de esto. |